¿Quién es Carlos Moreno?

Yo me describiría como un emprendedor empedernido. Comencé desde muy pequeño, desde los ocho o nueve años aproximadamente a detectar que era diferente. Me di cuenta de que tenía una alta sensibilidad. Una alta sensibilidad que me permitía hacer música, dibujar y convencer de manera natural. Comencé a componer desde los cuatro años. Empecé con el piano y muy pronto me di cuenta de que era diferente. Eso me comportó algunos problemas cuando fui pequeño. Pero esos problemas hoy son una virtud y esa virtud es la que ayuda hoy día a las empresas. Si yo pudiera definirme, me defino como un experto que de alguna manera duplica las facturaciones de los clientes. No de todos indudablemente, pero sí de muchos a través de lo que diría que es el presente del marketing digital y ese es el neuromarketing.

Súper interesante. Cuéntanos un poquito cómo ayudas a los emprendedores y a los profesionales.

Les ayudamos de muchas maneras. Yo tengo varias agencias de publicidad, de marketing emocional.  Tengo una agencia de vídeomarketing y fotografía que se llama Branding Studio y otra de inteligencia artificial. Son agencias que ayudan a los emprendedores en aquello que necesitan. Empiezas desde el alma del proyecto, la página web. Pero antes, previamente, tienes que haber definido tu target objetivo, tu avatar… Tienes que haber definido tu nicho, tu micro nicho de mercado, tu producto, tu servicio, etcétera.

Ya tienes que tener muy claro quién eres y qué haces. Y a partir de ahí, qué solucionas al cliente, no es tanto lo que quieres tú, sino lo que quiere el cliente solucionar.

Entonces hay que ponerse en la piel del cliente. Yo diría, en relación con las agencias que tengo, que cada una ayuda al emprendedor de una manera muy determinada. Depende del estado y el proceso en el que está el emprendedor. No es lo mismo el emprendedor que empieza, al emprendedor que está maduro o al emprendedor que tiene una experiencia muy dilatada, como un escritor tipo Raimon Samsó, etcétera, que ya tienen un bagaje o Jürguen Klaric, que tiene una audiencia de catorce millones de personas.

¿Hay unas necesidades diferentes, no?

Efectivamente. Y depende de la necesidad tenemos una agencia para cada momento, de ese emprendimiento concreto.

En marca personal ¿qué es importante a la hora de tener una página web?

Una página web es el alma del proyecto, pero también el alma de una página web es la fotografía. Sin una buena fotografía y sin un buen vídeo, la web no te va a vender.

La fotografía bien hecha ya de por sí vende sola. Yo me atrevo a decir que es el setenta por ciento del proyecto.

Yo le diría al emprendedor que quiere tener personal Branding, marca personal, primero contrate una buena fotógrafa. No tengo nada en contra de los fotógrafos, pero sí es verdad que la mujer, que es hemisferio derecho, es más empática, más social, más emocional, más creativa, etcétera. 

Una vez que tú tienes tu marca personal muy bien identificada. Tus nichos bien identificados, como he dicho al principio, tenemos que tener muy claro cómo vamos a agitar el proyecto, no puede ser tener una bonita y gran tienda en un desierto, nadie la verá.

No te sirve de nada.

Al final, hay que darle voz. Hay que agitarla y darle voz. Es igual de importante.

Los tres consejos que doy y al emprendedor son:

El primer Consejo, buenas fotografías.

El segundo: tener muy claro que solucionamos al cliente, cómo vamos a plasmar esa marca personal, que para eso están los profesionales que te pueden guiar, ayudar, etcétera.

Y tercero, la diferencia entre gastar e invertir. Gastar lo hace todo el mundo. Invertir lo hacen muy poquitos, requiere responsabilidad. Requiere dedicación, buscar que profesional te va a acompañar durante todo tu proceso. Y de ahí la diferencia entre una web normal y una web ganadora. Hay mucha diferencia.

Es bueno invertir en tu web.

El quid de la cuestión es invertir. Es decir aprende para vender y no vendas sin haber aprendido antes. La web es una herramienta de venta.

La web tendría que estar vendiendo por ti. De hecho, no tengas una web como escaparate y como carta de presentación, porque de alguna manera no vale. Es igual de importante tener una web que difundirla.

Una web con neuromarketing, con técnicas de semiótica perceptiva, con micro influencia psicológica, con técnicas de persuasión, un trabajo bien hecho y un porqué de todos sus elementos, ayuda y mucho, sobre todo en el momento de hacer la difusión, es mucho más eficiente.

Esta web será sin duda una herramienta mucho más preparada para la venta.

¿Qué es la conexión en el ámbito de la venta?

Yo diría que si nos quedamos con esta pregunta clara en esta entrevista ya habrá valido la pena. Esto es como un libro. El libro te puede enseñar muchas cosas, pero si tan solo una página te cala y la puedes interiorizar, sin duda, ha merecido la pena ese libro.

Sin conexión no hay venta. Sin conexión no hay confianza. Sin conexión… todo lo que anhelas no existirá.

Yo diría a todos los emprendedores que se olviden de vender. Olvídate de vender.

La venta viene sola. Es que hay una cosa mejor que vender que es vender sin vender, cuando tú vendes sin vender, el cliente quiere estar contigo. Cuando tú vendes a cañonazos el cliente huye, lo ahuyentas, le produces un bloqueo. Porque al ser humano no le gusta que le vendan.

Queremos comprar, pero no nos gusta que nos vendan. ¿Curioso, no?

Crea esa conexión, crea esa marca, crea ese alma y la venta vendrá sola.

¿Entonces, cuál es el motor de la compra?

El motor de la compra es la emoción. Yo siempre digo que hay un acelerador y un freno. El freno es todo lo que es raciocinio. Nosotros tenemos tres tipos de cerebro. Tenemos el neocórtex, que es la capa superficial. Luego viene el límbico que sería la emocional y luego un cerebro muy pequeñito, pero que es el predominante en la acción de compra que es el reptiliano.

Toda acción que acelera la venta es emoción. La venta es emocional.

¿Qué ha cambiado hoy día a la hora de vender y comprar?

Estamos entrando al cinco punto cero de la venta. Antes había muy pocos productos y mucha gente que quería comprar el producto. Bueno, esa era la panacea para cualquier vendedor y ahora es totalmente al revés.

Ahora estamos en la era de la información sobresaturada, en la era del conocimiento infinito, dónde hay muchísimos productos, todos muy parecidos y encima todos se comportan de forma muy similar, vendiendo de forma agresiva. Y esa es la realidad, una realidad triste porque nos olvidamos de la esencia real de la venta, que es ayudar.

¿Dónde te podemos encontrar y seguir todas tus novedades?

En mi página web : https://www.carlosmorenoo.com
En mi Podcast: Neuroemprendedor
En Instagram  @consultor_carlosmoreno
En Facebook @institutoneuroemprendedores
En Youtube: neurocienciadigital
En Linkedin: Carlos Moreno Ortega