Es innegable que una imagen es lo primero que vemos de cualquier producto que buscamos en Internet o físicamente. En el sector de la inmobiliaria sucede lo mismo: tanto en los portales online como en las oficinas, lo primero en lo que se fija un cliente, son las fotos. Si no son buenas, es probable que ni tan solo haga clic en el anuncio o lea la información que le acompaña. Y es que una de las claves del marketing inmobiliario es una buena fotografía.

Veamos cómo podemos lograr aumentar nuestra posibilidad de venta o alquiler solo tomando buenas fotos de la vivienda, edificio o nave en cuestión.

Claves de la fotografía inmobiliaria

Para conseguir buenas imágenes de nuestra vivienda hay que seguir una serie de claves determinantes. Te recomiendo las siguientes:

1. Todo bien ordenado

Si las habitaciones no están bien dispuestas, es imposible que las imágenes resulten atractivas. Es necesario cuidar hasta el mínimo detalle y eliminar nuestros utensilios personales y todo objeto sobrante, incluso aunque la vivienda parezca algo más «minimalista» de lo que realmente es. Eso sí, no está mal dar un toque un poco «orgánico», como dejar una cesta con fruta encima de la mesa, unas macetas bonitas o una sombrilla y unas tumbonas abiertas en la terraza. Dar vida a la imagen siempre suma puntos.

2. Aprovecha al máximo la luz natural

Para ello hay que averiguar el momento del día en que entre la mejor luz natural, que debe ser uniforme, es decir, hemos de evitar demasiada diferencia entre luces y sombras. Si esto sucede, intentaremos difuminarla tomando las fotos desde un ángulo donde no haya tanto contraste. Si hay cortinas o persianas, se pueden utilizar para minimizar este efecto.

Otra técnica es encender todas las luces del local o edificio para compensar el efecto o recurrir al horquillado o bracketing, una herramienta de fotografía que consiste en tomar muchas fotos a diferentes exposiciones para luego aunarlas mediante técnicas informáticas para lograr una imagen perfecta.

Puede que a la vista no lo notemos, pero en las fotos, la luz natural resulta mucho más atrayente que la artificial, que da al lugar un aspecto oscuro y lúgubre.

3. Utilizar la ISO más pequeña

En la configuración de la mayoría de las cámaras fotográficas aparece la «ISO» que suele estar entre 100 y 125. Utilizar la más pequeña permitirá que haya menos «ruido» en nuestras imágenes.

4. Cerrar el diafragma

Cerrar el diafragma hasta valores de f/8 o f/12 permitirá obtener imágenes con más profundidad, lo cual es interesante en interiores como viviendas o locales. En un edificio o nave amplia probablemente no sea necesario, al contar con espacios grandes.

Esto significa reducir el foco, es decir tomar imágenes «concentradas» y no amplias como cuando fotografiamos paisajes y panorámicas.

5. Utiliza un trípode

Si es posible, conseguiremos un trípode, especialmente en espacios pequeños. Al utilizar una ISO pequeña y cerrar el diafragma entrará menos luz, por lo que deberemos reducir la velocidad de obturación para que entre luz durante más tiempo en la cámara. Eso hace que el mínimo movimiento resulte en fotos movidas o borrosas, por lo que no es recomendable mantener la cámara en la mano mientras hacemos la foto.

6. Juega con el balance de blancos

El balance de blancos de una cámara sirve para compensar las tonalidades y los contrastes creados por las diferentes luces. Por eso a menudo en las cámaras lo encontramos dividido en categorías como «soleado», «nubes», «luz artificial», etc. Podemos probar tomar fotografías con estas diferentes tonalidades y luego quedarnos con la que más nos guste.

7. ¿Espacios pequeños? Utiliza un gran angular

Los objetivos gran angular se caracterizan por ofrecer una visión más amplia de la escena, ya que tienen un ángulo mayor. Es lo que ofrecen las cámaras de acción, pero de una forma muy exagerada, y no queremos tener ese efecto «ojo de pez» a no ser que se trate de una estancia realmente diminuta, como sucede en algunos cuartos de baño auxiliares. 
 Es decir, en lugares tan pequeños en que no podamos tomar una foto que resulte atractiva, una cámara de acción puede ser un recurso que nos saque del apuro.

8. Tomar fotos desde las esquinas

También podemos usar esta técnica para abarcar espacios pequeños y obtener una visión global, por ejemplo, de una habitación individual, un recibidor pequeño o una galería. Además, esto suple a las cámaras que no tienen gran angular.

9. Fotografiar a la altura de los ojos

No debemos caer en el error de que desde arriba lograremos mejores efectos por abarcar más, ni que desde abajo captaremos mejor la luz… buscamos fotos naturales, en las que el observador pueda «vivir» en el inmueble. Las fotos tomadas a la altura de los ojos logran mejor este efecto.

10. Líneas rectas

Para tomar fotos equilibradas, tenemos que encuadrarlas con elementos que tengan líneas rectas, intentando que paredes, mesas, etc. queden a un lado…También debemos fijarnos en que los límites de la foto estén alineados con los elementos, es decir, que no aparezcan «giradas». Aunque si, después, al verlas a tamaño grande, observamos que están ligeramente torcidas, siempre podemos corregir estos pequeños errores con los sencillos editores de fotografías que vienen en cualquier ordenador, girando el ángulo y recortando.

11. No utilizar el flash

Como ya hemos dicho, es mejor fotografiar con luz natural y utilizar las luces artificiales de la vivienda, las cortinas o el balance de blancos para crear mejores efectos de luz. El flash solo hará que se iluminen más los objetos próximos y menos los lejanos, dejando una imagen muy antiestética y antinatural.

¿Todo preparado para aplicar estas técnicas de fotografía inmobiliaria para atraer a los interesados en tu vivienda?
Recuerda que, si no tienes el equipo adecuado o el conocimiento suficiente para realizar unas imágenes realmente atractivas, recurrir a un fotógrafo o fotógrafa siempre es una inversión interesante que seguro te ayudará a realizar una mejor venta.